Historia.
Karum es el menor de doce hermanos de una familia adinerada. Sin embargo, esto no duraría demasiado; el cabeza de familia entró en el enfermizo vicio de la ludopatía, llevando a la ruina a toda la familia.
Pronto los recursos escaseaban. Y por desgracia, no podían mantener absolutamente nada de lo que tenían. Y para mayor desgracia, el progenitor no dejaba su insano vicio.
Fue entonces cuando decidió vender a sus tres hijos más pequeños: Dakairi, Zahra y Karum. Los mellizos fueron vendidos a una familia americana, mientras que Karum fue vendido como esclavo para un hombre rico, así como altamente ambicioso.
A sus cinco años de edad, el rubio ya formaba parte del escuadrón de esclavos de aquel hombre. Por mucho que se esforzaba, no llegaba a dar la talla... y es que solo era un niño.
Aquel primer amo quiso venderlo de nuevo. Sin embargo, por medio de uno de los sabios cercanos, se enteró de la posibilidad de convertir a Karum en un Djinn. Y eso le interesó.
Engañado, el menor fue llevado al desierto. Le dijeron que iban a buscar un bonito oasis... pero lo que encontró fue un verdadero infierno.
Más tarde que temprano, terminó en una cueva encadenado durante siete días y siete noches; tiempo en el que realizaban crueles rituales sobre el cuerpo del infante. Poco a poco, empezó a perder su humanidad, transformándose en el ansiado Djinn vinculado al, para unos Dios y para otros Diablo, Iblís (o Shaitán ) atado a él por mil cadenas hasta el día de su liberación. Como medio de control: un anillo que actúa como artefacto que solo el máster podrá poseer y manejar hasta que se canse o se autodestruya. Y... para colmo, se le otorgó el "don" de la avaricia, siendo capaz de otorgarle riquezas a su portador.
El amo del Djinn consiguió lo que ansiaba: riquezas ilimitadas. Karum dejó de ser un estorbo para ser alguien tratado con un mínimo de dignidad. Sin embargo, la avaricia rompe el saco, razón por la cual ese hombre, sediento de avaricia, terminó asesinando a su familia y muchos de sus esclavos, quedándose en la absoluta miseria previamente. Antes de suicidarse lo vendió a una familia adinerada.
Karum tenía ocho años.
Karum fue a parar a manos de un hombre abusivo, cruel, ruin y mezquino. Era un hombre solitario y viudo que maltrataba a sus esclavos. Y Karum no iba a ser menos. Más de una vez se llevó alguna paliza que no quiere recordar ni aun habiendo pasado muchos años. No sabe ni cómo sobrevivió realmente. Además... lo humillaba mucho. Y eso le molestaba al infante.
Este hombre no fue una excepción; tras consumirse por la avaricia, acabó en la ruina. Eso sin contar que toda su propiedad fue quemada en extrañas circunstancias con todos los habitantes dentro. Solo el anillo fue encontrado y subastado más tarde.
El Djinn tenía 14 años.
Karum terminó en manos de dos personas que no lo trataban tan mal. Fue un regalo de él para ella por su quinto aniversario.
Él les cogió cariño. El señor William y la señora Josephine eran un matrimonio bastante agradable que no pudieron tener hijos. Y si bien no lo trataban como tal, tampoco como a un mero esclavo. Aquí tenía 16 años el rubio.
Sin embargo... la avaricia volvió a apoderarse de esta familia, quedándose en la ruina más pronto que tarde. En este punto, considerando a Karum y su artefacto un objeto maldito, sellaron el anillo y lo lanzaron al mar para que nadie nunca volviera a caer en el mismo error. El Djinn tenía 20 años en ese entonces.
Pasaron cinco años hasta que Karum fue encontrado en los mares de Yggdrasil por un tritón joven, quien lo liberó del sello y artefacto. En este punto, a causa de aquel sello, él no tenía memoria. Y así se pasó mucho tiempo, teniendo pequeños remanentes de lucidez de vez en cuando.
Todo cambió para él al llegar a Dystopia. Siempre tuvo la sensación de que aquel lugar le resultaba familiar. Pero nunca supo el porqué. Lo único que sabe es que acabó en manos de la demencial Hidem quien lo torturó, maltrató y humilló hasta causarle un trauma que difícilmente podrá reparar. Además del muchacho empezar a desarrollar una psicopatía por todo lo vivido hasta ahora.
Cuando Hidem se cansó de él por la ineficacia del rubio, su actual dueño, Abel, lo compró a cambio de la caja de Pandora. Y ahora él le ayudará a conseguir liberarse de lo que más odia a cambio de su libertad; su objetivo. Siente que él va a descansar y que el mundo va a quitarse un gran problema de encima. Todos salen ganando.
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